lunes, 22 de agosto de 2011

¿Quien dijo que no tengo motivos para reirme?

Básicamente, mis cables a tierra, las personas que evitan que agarre un arma y cometa un genocidio masivo.

Mi familia: Locos, absurdos, dementes, panzones, gritones, todo eso y mucho más. No puedo pedir más, son lo mejor que me pudo pasar.
Me conocen como pocos, como nadie mejor dicho. Y creo que todo lo que soy (¡para bien, y para mal tambien!) es por ellos
18 años largos de tantas cosas, tantos momentos, y en todos están ellos.







Esta belleza de bebé, acompañada por todos los que hace exactamente dos meses, una semana, y dos días estamos pendientes de cada latido de corazón, cada respiración.
Acompañada por el cavernicola de su padre, mi mejor amigo, mi hermano, y toda una familia que quiero tanto como la mía, que son capaces de sacarme las mejores risas del mundo, que me esperan siempre con los brazos abiertos.






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