Todos les tenemos miedo, cagazo, terror a los finales. Pero algo que estoy aprendiendo ultimamente (al menos en mi caso), es que más que miedo al final, está el miedo al comienzo.
Toda situación nueva, nos descoloca, al no saber que es lo que se viene, no sabemos concretamente que hacer. Y convencido estoy, de que muchas veces preferimos no empezar, quedarnos como estamos por eso mismo. El no saber como reaccionar ante determinadas cosas nos estanca, nos paraliza.
Y podríamos decir que estoy en eso ahora. Es ahora cuando tengo que decidir, si quedarme como estoy, sabiendo que peor o mejor, no voy a estar, o tirarme por algo que puede salirme bien (ojalá), o puede salirme para el orto.


No hay comentarios:
Publicar un comentario