Una vuelta de tuerca, eso es lo que tantas veces buscamos. Esa situación, ese momento que te cambie todo. ¿Cuántas veces terminamos perdiendonos de tanto girar?
Casi siempre, tendemos a terminar mareados de tanta vuelta, de tanto baile. A que voy con esto, me explico: cuando uno no se mantiene dinámico en su desición, cuando uno trata constantemente de cambiar, llega un momento en el que se pierde en lo que es, y termina siendo todo, y a la vez nada.
Es por eso que por mi parte (me doy cuenta que a la hora de escribir tiendo a ser demasiado egocéntrico) decidí empezar a buscar eso fijo, eso que me de ganas de mantenerme en el mismo lugar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario