
Un sordo oyó a un mudo recitar el cuento del ciego que afirmo ver la verdad sin la estupidez que lleva a creer que en algún lugar o algún color de piel descansa la verdad dispuesta a odiar sin verte y el ciego vió donde nadie miró, vió el prejuicio armando a la exclusión de un mundo que se invento trazando fronteras para evitar que se pueda lograr; y si un ciego vió donde nadie miró puede que un día vos y yo cambiemos juntos porque es mejor pensar sin fronteras para alcanzar lo que quieras lograr, pensá sin fronteras y vas a alcanzar lo que quieras lograr.
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